Muchos negocios locales pagan cada mes por sus redes sociales y, si les preguntas qué han sacado, se encogen de hombros. Han visto publicaciones bonitas y algún número subir. Nada más. No es que la persona que las lleva sea mala. Es que nadie acordó al principio qué significaba hacerlo bien.
Esto es lo que puedes pedir desde el primer mes, trabajes con una agencia, con un autónomo o con tu sobrina. Si ya tienes a alguien, úsalo como lista para la próxima reunión. Si vas a contratar, úsalo para elegir.
Lo que sí puedes exigir
- Un plan de temas, no un calendario de fechas. Antes de publicar nada, cuatro o cinco temas que tu negocio puede sostener todo el año. Qué servicios explicas, qué dudas respondes, qué enseñas del día a día. Sin eso, el tercer mes se acaban las ideas y se publica por publicar.
- Que vengan a tu negocio. Al menos una vez, con el móvil o con una cámara. Las fotos de banco de imágenes se notan, y en un negocio de barrio lo que funciona es la cara del dueño, el local y el trabajo real. Si no quieren venir, pregunta de dónde van a sacar las imágenes.
- Que contesten comentarios y mensajes dentro del día laborable. Un mensaje privado sin responder dos días es una cita perdida. Acuerda quién contesta qué, porque habrá preguntas que solo sabes responder tú.
- Las reseñas de Google contestadas, también las malas. Es parte del trabajo, no un favor. Una reseña negativa bien respondida gana más clientes que diez positivas sin respuesta.
- Un informe mensual que entiendas. Una hoja, en castellano, que diga qué se publicó, qué funcionó, qué no y qué se cambia el mes siguiente. Si para entenderlo necesitas que te lo expliquen, no es un informe, es un adorno.
- Que las cuentas sean tuyas. El usuario, la contraseña y el correo de recuperación están a tu nombre, y les das un acceso que puedes quitar cuando quieras. Si un día dejáis de trabajar juntos, no puedes quedarte sin tu Instagram.
Lo que no sirve para nada
Hay tres cosas que suenan bien en una propuesta y no te traen un solo cliente.
- Seguidores. Comprados o conseguidos con sorteos, son gente que no va a venir a tu local. Lo que importa es cuánta gente te escribe, te llama o te busca en el mapa después de ver algo tuyo.
- Publicar todos los días. Un ritmo que no se puede mantener se abandona. Dos o tres publicaciones buenas a la semana, sostenidas durante un año, valen más que una diaria durante un mes.
- Diseños preciosos sin tu marca. Si quitas el logo y la publicación podría ser de cualquier otro negocio, no está haciendo su trabajo. Pide que todo lo que se publique se vea de la misma familia, con tus colores y tu letra.
La pregunta que lo resume todo. ¿Cuánta gente ha venido al negocio este mes por algo que vio en las redes? Si nadie lo sabe, nadie lo está midiendo.
Lo que tienes que poner tú
No todo es exigir. Quien te lleva las redes necesita tres cosas de ti, y sin ellas no puede hacerlo bien. Media hora al mes para aprobar lo del mes siguiente. Avisar cuando pasa algo en el negocio, como una oferta, un cambio de horario o una persona nueva en el equipo. Y una foto de vez en cuando, aunque esté torcida. Lo auténtico funciona mejor que lo pulido.
Si lo que haces no llega a gente nueva, el problema puede no ser el contenido. Publicar sin publicidad detrás se queda entre quienes ya te conocen. Por eso nosotros no llevamos redes sin llevar también la visibilidad, y lo planteamos como un solo servicio.
Si quieres que miremos tus redes tal como están hoy, cuéntanos qué publicas y qué esperas de ellas. La primera llamada es gratuita y salimos de ella con un diagnóstico, trabajes luego con nosotros o no.



